El pasado jueves 10 de diciembre, funcionarios del Consejo de Monumentos Nacionales (CMN), por gestión de los profesionales del Museo La Ligua, realizaron una visita de inspección a las zonas de valor arqueológico de las Dunas de Longotoma.

La delegación del CMN estuvo acompañada de trabajadores del Departamento de Medio Ambiente y de la Dirección de Obras Municipales, junto a dirigentes sociales y propietarios de los sitios que se transformarán en Santuario de la Naturaleza,

El objetivo fue constatar en terreno el estado de los trabajos que se están realizando para habilitar las instalaciones del futuro Santuario, particularmente el trazado de los caminos interiores, debido al cual hay denuncias por deterioro a dos sitios arqueológicos.

Durante el recorrido, los funcionarios registraron el daño ocasionado en lugares específicos, tanto por los trabajos de construcción de vías, como por la acción de inescrupulosos que ingresaron al campo dunar de manera clandestina, en vehículos motorizados, transitando por sobre algunos conchales y especies vegetales.

Se paralizan los trabajos

Rodrigo Órdenes, geógrafo, encargado de la oficina regional Valparaíso del CMN, estuvo presente en el lugar, verificando el estado de conservación del espacio y sus atributos patrimoniales. Luego de la visita, el profesional levantará un informe, que será puesto en conocimiento de los miembros del Consejo, para su evaluación y posibles sanciones.

En paralelo, oficiará a los particulares la paralización de todos los trabajos que requieran el movimiento de tierras, a la espera de una determinación por parte del CMN, que monitoreará permanentemente las obras y resguardará la integridad del material arqueológico presente en el lugar.

Previo a la inspección, se realizó una reunión donde delegados de los 5 dueños de los terrenos que configurarán el Santuario de la Naturaleza Humedal Salinas de Pullally – Dunas de Longotoma, presentaron a los asistentes algunos detalles sobre el plan de manejo por el cual pretenden abrir el espacio al uso público.

Participación de la comunidad

Las representantes de las organizaciones sociales, encabezadas por Cristina Poza y Verónica Garrao, fueron enfáticas en señalar que se debe involucrar más a la comunidad en la toma de decisiones, particularmente en lo que signifique la intervención de los espacios naturales y en la futura administración del Santuario, que por normativa deberá estar a cargo de un ente sin fines de lucro.

Asimismo, insistieron en la necesidad de preservar la rica vida silvestre presente en el campo dunar y detener toda acción que la dañe, con el propósito de que pueda ser disfrutada y apreciada por las próximas generaciones.

Darío Aguilera, director del Museo La Ligua, precisó que se debe iniciar un trabajo de educación ambiental, con el objetivo de interiorizar a la población sobre el gran valor patrimonial que tiene el territorio. A su juicio, la intervención humana debe ser mínima, dentro del marco jurídico y contando con la visión de las comunidades.

Alfredo Hoffstadt, director de Obras Municipales de La Ligua, destacó que el congelamiento de los permisos de edificación en la zona costera de la Comuna por un año, en 2018, permitió salvaguardar de los emprendimientos inmobiliarios más de 9 millones de metros cuadrados de territorio.

No obstante, indicó, se hace urgente que el Estado concrete la declaración de las Dunas como espacio protegido, a fin de alejarlas definitivamente de cualquier proyecto que ponga en riesgo su actual estado de preservación.

La declaración del Humedal Salinas de Pullally – Dunas de Longotoma como Santuario de la Naturaleza se encuentra hace un año a la espera de que el Presidente de la República firme el decreto de su creación como espacio protegido.

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